

El reglamento de coursing regula las competiciones deportivas en las que los galgos españoles participan en carreras sobre campo abierto persiguiendo un señuelo mecánico que simula el movimiento de la liebre.
Este tipo de prueba tiene como objetivo evaluar la velocidad, la agilidad, la resistencia y la capacidad de reacción de los galgos en igualdad de condiciones, ya que todos persiguen un señuelo diseñado para imitar giros y cambios bruscos de dirección.
El reglamento establece las normas de organización, seguridad y puntuación para garantizar el correcto desarrollo de cada competición, así como el bienestar de los animales participantes.
El coursing representa una modalidad moderna y controlada que permite mantener viva la esencia del galgo español como perro de carreras y caza, pero adaptada a un formato deportivo más seguro y estandarizado.
A través de estas competiciones, se valora no solo la velocidad pura, sino también la inteligencia del galgo para seguir el señuelo en condiciones muy similares a las que enfrentaría en la naturaleza.